Madre María Josefa DEL CORAZON DE JESUS

Favores

Guillermo Ferre Ibanez

10 de Noviembre de 2018

Nacimiento María

Una vez más nos hemos puesto en manos de la Madre María Josefa del Corazón de Jesús. En esta ocasión ha sido para el tan esperado nacimiento de nuestra hija María. Han sido unos meses difíciles ya que los resultados de las pruebas que se han llevado a cabo durante el embarazo no salían como esperábamos. Los médicos han ido pidiendo más y más análisis pero la respuesta siempre era la misma: “con los parámetros que salen no podemos descartar ninguna alteración, malformación, síndrome…etc”. En todo momento supimos que fuese cual fuese la voluntad de Dios, María iba a ser un ángel en la tierra. Desde el primer día confiamos en Madre María Josefa del Corazón de Jesús y le rezamos a diario en familia, sabia que no nos iba a fallar. Finalmente, María nació el día 30 de Octubre de 2018, pesó 4.1 kg y esta sanísima, la han visitado los médicos y todo esta como debería. Muchos de los médicos todavía no se lo creen y dicen que es un caso fuera de lo normal. Para nosotros solo hay una explicación, un milagro concedido por la intercesión de Madre María Josefa del Corazón de Jesús.

Personalmente siempre he encontrado apoyo en Madre María Josefa del Corazón de Jesús y en todas de las Hermanas Carmelitas Descalzas del Cerro de los Ángeles con las que me une una estrecha relación. Y en esta ocasión, en la que Dios ha querido que María sea su herramienta para que tantísima gente rece y potencie su Fe acercándose a Él, tanto Madre María Josefa del Corazón de Jesús y en todas de las Hermanas Carmelitas has estado a nuestro lado.

Animo a todo el mundo a confiar en la Madre María Josefa del Corazón de Jesús y dejar en sus manos aquello que tanto deseamos. Sigo pidiendo por Madre María Josefa del Corazón de Jesús

Gema Aldaz

24 de Agosto de 2018

Error en el trabajo

Cometí un error en el trabajo. Para solucionarlo se necesitaba que desde una empresa nos enviasen un material. No tenían obligación de hacerlo y la primera persona con la que hablé no parecía dispuesta. Me encomendé a la Madre María Josefa y dos días después volví a llamar. Me atendió otra persona que me envió lo necesario, rápidamente y de manera gratuita.
Envío un donativo.