Madre María Josefa DEL CORAZON DE JESUS

Favores

G.M., Brasil

29 de Abril de 2019

He recibo gracias a través de su intercesión

Com a graça de Deus e de Maria Santíssima e a intercessão da Serva De Deus Madre Maria Josefa Do Coração De Jesus que um dia vou me tornar um sacerdote, um Missionário Redentorista.

Sou muito devoto da Serva De Deus Madre Maria Josefa Do Coração De Jesus, já recebi muitas graças através de sua intercessão...
Serva De Deus Madre Maria Josefa Do Coração De Jesus me inspira a seguir em minha vocação mesmo em meio ao sofrimento...
Gostaria de receber uma relíquia da Serva De Deus Madre Maria Josefa Do Coração De Jesus
para minha devoção pessoal...
Sinto sua presença ao meu lado todos os dias,mais uma relíquia dela seria recebida com muito carinho e principalmente devoção em nossa família...

Peço encarecidamente

Serva De Deus Madre Maria Josefa Do Coração De Jesus
Rogai Por Nós!

M.D.M., Almería (España)

24 de Abril de 2019

Le pedí a la Madre que intercediera por ella

Nuestra nieta de 4 años presentaba problemas estomacales. El médico decía que era por intolerancia a la lactosa. Le pedí a M Mª Josefa del Corazón de Jesús que intercediera por ella. Le han hecho la prueba y no tiene ningún problema con la lactosa.
Gracias M Mª Josefa del Corazón de Jesús

G.V.G.Getafe (Madrid)

14 de Abril de 2019

Del coma volvió a la vida sin secuelas

Estando mi primo José Luis V.P. en México en diciembre de 2018, me comunicaron que tras una intervención urgente que habían tenido que hacerle, había tenido dos infartos y había quedado en coma. Como estoy muy agradecido a la Madre María Josefa del Corazón de Jesús, desde el primer momento se lo encomendé a ella. Cuando me dijeron el 16 de enero de 2019 que venía de camino a España al hospital de Getafe, ese mismo día fui al Cerro de los Ángeles a pedir a las Carmelitas una reliquia de la Madre María Josefa para llevársela en cuanto pudiese. Mi primo estaba en la UCI en estado muy grave, y los médicos nos decían que estuviésemos preparados para lo peor. Como los primeros días, por la gravedad, no pude entrar en la UCI, entregué la reliquia para que se la pusieran y en cuanto se la pusieron, mi primo empezó a mejorar. A los pocos días pude entrar a verlo, comprobando que tenía la reliquia puesta en la cama, y aunque no podía hablar por estar intubado, se notaba que entendía y contestaba con gestos. Fui varias veces y seguía allí la reliquia y mi primo seguía mejorando. Lo pasaron a planta el 29 de enero, aunque por haber contraído en la UCI un virus que consideraban grave, estaba en régimen de aislamiento.
Cuando me enteré que la reliquia de la Madre María Josefa se había quedado en la cama de la UCI, fui a llevarle otra. Después de ponerle la reliquia, al primer análisis que le hicieron, el virus había desaparecido y pude ir a verlo, comprobando en la conversación que mantuve con él que la memoria y el entendimiento los tenía perfectos, recordando nuestras andanzas de antes. El día 19 de febrero le dieron el alta en el hospital y le mandaron a un centro de rehabilitación. Desde la primera vez que fui a verle en ese centro, a pesar de no haber recuperado peso y estar muy flojo, me pidió irnos a pasear con su andador y pasábamos el rato andando.
El día 15 de marzo le mandaron a casa completamente recuperado.
El 14 de abril fuimos los dos juntos al Carmelo del Cerro para dar gracias a la Madre Mª Josefa del Corazón de Jesús y delante de las monjas nos enseñó la reliquia de la Madre que ha metido en el móvil para no perderla.

Además del agradecimiento que tengo a la Madre Mª Josefa por la recuperación de mi primo José Luis, personalmente tengo que agradecerle todo lo que me ayuda, especialmente en mi operación de cáncer en la cara, que aunque sin evitar la intervención ni los dolores, ha facilitado todo, tanto por parte de los médicos, como por parte de mi recuperación, que ha ido asombrosamente rápida y en todas las pruebas que me han hecho en año y medio está todo limpio.

Lo mismo mi mujer como yo, nos encomendamos en todos los problemas y necesidades a ella y por todo tenemos que decir: “¡Gracias, Madre María Josefa!”